Mi enfoque
No creo en las terapias de manual, con pasos rígidos y soluciones generales. Creo que cada persona necesita encontrar su propio camino. Y en eso consiste mi forma de trabajar: adaptar la terapia a ti.
Acompaño a personas que atraviesan momentos de ansiedad, bajo estado de ánimo, crisis vitales o bloqueo personal. Trabajo desde un enfoque integrador (transdiagnóstico), centrándome en lo que te está pasando más allá de las etiquetas.
Estoy especialmente enfocada en bloqueos emocionales y creativos, tanto a nivel personal como profesional. Si sientes que estás estancado, que dudas de ti (síndrome del impostor) o que has perdido la motivación, podemos trabajar juntos para recuperar claridad, confianza y dirección.
También ayudo a gestionar la ansiedad en situaciones como exámenes, entrevistas de trabajo, hablar en público o relaciones sociales, así como miedos o fobias que limitan tu día a día.
Trabajo la gestión emocional con adolescentes y adultos, ayudándoles a entender lo que sienten y a encontrar herramientas para manejarlo en su día a día.
La vida no siempre es fácil, pero no tienes que afrontarlo solo.
¿Cómo es mi forma de trabajar?
Trabajo amoldándome a ti y a tus necesidades, con un estilo directo y una visión analítica y estratégica. Mi función en consulta es entender qué te pasa, analizar qué factores lo están manteniendo y cómo resolverlo. Mi objetivo para todos mis pacientes es sencillo: que tu vida se vuelva más habitable y encuentres el equilibrio emocional teniendo en cuenta tus circunstancias y valores.
Entiendo la terapia como algo colaborativo. No se trata de un monólogo por tu parte ni de normas por la mía. Esto es un trabajo en equipo. Cada estrategia, técnica o tarea que acordemos, estará aprobada por ti. Y, si crees que algo no te va a servir o que no eres capaz de hacerlo en este momento, cambiaremos de técnica hasta que te sientas cómodo.
Mi forma de abordar las sesiones es con cercanía y transparencia. Mi consulta es un lugar seguro en el que nunca se te va a juzgar. Se trabaja desde la aceptación de quién eres, dejando de lado la crítica destructiva. Hablaremos de lo que te ocurre, estableceremos unos objetivos y definiremos el ritmo en el que quieres trabajar. En todo momento sabrás la utilidad de cada herramienta, el por qué la usamos y hacia dónde nos dirigimos con cada paso.
Creo que la terapia tiene que tener una duración determinada. No se trata de que dependas de mí para enfrentarte a la vida, sino que consigas las herramientas que te ayuden a afrontarla solo. La terapia es un acompañamiento temporal que tiene como objetivo devolverte tu autonomía.